Corparaucanía

Sobreviven: Cómo la adversidad crea oportunidades

El 13 de octubre de 2018 se cumplieron 48 años del desastre aéreo de Los Andes. Una historia impresionante y conmovedora que puso a 16 jóvenes en la mira mundial, no solo por la hazaña de supervivencia sino porque esa tragedia fue un ejemplo más, de cómo la adversidad puede convertirse en oportunidad y crecimiento.

sobrevivenPor esta última razón, es que, en este nuevo aniversario, el Intendente de La Araucanía, Luis Mayol; el rector de la Universidad de La Frontera (Ufro), Eduardo Hebel; el rector de la Universidad Autónoma de Chile, Teodoro Ribera y el Director Ejecutivo de Corparaucanía, Diego Benavente, invitaron a Temuco a dos de los sobrevivientes de tan legendaria epopeya.

Roberto Canessa y Gustavo Zerbino estuvieron en el Aula Magna de la Ufro no solo para recordar, sino también para transmitir un mensaje de alegría, para aprender a identificar aquello que hace que al mundo valga la pena y que, a pesar de la adversidad, se puede salir adelante.

Una Historia de Valores y Principios

“¿Quién le dijo a usted que la vida es justa?”. Fue la primera lección que resaltó Roberto Canessa al inicio de su historia, refiriéndose a por qué eligió el rugby como deporte; una afición heredada y no elegida, que marcó para siempre su vida. Pero no solo la suya, sino la de 40 pasajeros y 5 tripulantes que iban en el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya ese viernes 13 de octubre de 1972.

“La historia que vinimos a contar es de corazón a corazón. Viví una dimensión distinta al momento que se estrelló el avión y cuando logré salir de él, consciente que nos habíamos estrellado en la cordillera y que estaba vivo”.

De ahí en adelante, los 72 días que se pasaron en la cordillera, el grupo inicial de personas sobrevivientes se redujo a 16. Los primeros 13 murieron en el impacto o días después, luego una avalancha mató a otros 8, y con el paso de los días, otros 3 jóvenes más fallecieron producto de heridas.

La presión de tomar dos decisiones, literalmente, de vida o muerte, pero por encima de eso, las ganas de querer vivir, hicieron posible que el grupo de jóvenes tomaran la decisión de salir de ahí, sin esperar a que los fueran rescatar. Esa decisión fue la que los salvó.

“Había algo infranqueable que era la cordillera. El piloto del avión dijo antes de morir que habíamos pasado Curicó… pero Curicó no estaba en ninguna parte, para luego darnos cuenta que estábamos en medio de la nada, del frío y la desolación, todo volvió a cambiar. Nosotros no sobrevivimos por ser inteligentes, ni por ser fuertes. Sobrevivimos porque tuvimos la alegría de vivir y aprovechamos las oportunidades y porque estábamos todos juntos”, afirmó.

Y es que en situaciones extremas es que las personas se conocen y estos chicos de menos de 20 años, tuvieron que aprender de la manera más dura, que a pesar de la diversidad, se puede lograr la unidad. “Tuvimos que construir una sociedad solidaria, dar la mejor versión de uno mismo, donde el ingrediente clave es el amor y de cuanta fuerza puede tener un equipo”, continuó Zerbino. “Porque nuestra historia es una historia de valores y principios. Los errores y fracasos no existen, solo existe el aprendizaje, porque para tener resultados distintos hay que tener el valor de hacer cosas distintas”.

“Tuvimos que construir una sociedad solidaria, honrar la palabra y gestionar la adversidad en momentos de gran incertidumbre. Tuvimos que atravesar el miedo”, señaló Zerbino.

Según los protagonistas, ésta fue una operación de alto impacto que sembró amor en muchos corazones, y que es el mensaje clave de su intervención: no quejarse, estar abiertos a propuestas. “Cuando estábamos en medio de la cordillera, con un frío insoportable, en esos momentos más duros, aún tuvimos la oportunidad de apreciar ese paisaje increíble, un privilegio”, contó Canessa.

La charla culminó con otras enseñanzas que no dejaron indiferente a nadie: la cima no está donde está, está donde quiere, por lo tanto, siempre hay que engañarse con la ilusión de que se va a poder.

Fuente: Gabinete de Rectoría Ufro.